<p><em>Fotografía por: Fabián Garza</em></p><p>En los bosques de la reserva natural del Parque Ecológico Chipinque (PEC), a simple vista reinan pinos, encinos y madroños. Sin embargo, en el suelo, bajo la hojarasca y entre las raíces, existe un reino silencioso que sostiene la vida del ecosistema: los hongos.</p><p>Estos organismos, que no son ni plantas ni animales, forman un grupo separado con su propio Reino y cumplen funciones esenciales. Muchos forman micorrizas, una asociación simbiótica con las raíces de los árboles. Gracias a este vínculo, el hongo ayuda a la planta a absorber agua y minerales, mientras recibe a cambio azúcares producidos por la fotosíntesis. Sin estos aliados subterráneos, el bosque sería menos saludable y resiliente.</p><p>En Chipinque se han registrado a la fecha más de 300 especies, y seguramente hay muchas más, desde pequeñas setas de colores vivos hasta imponentes carpóforos que emergen después de la lluvia. Algunos poseen toxinas potentes, otros son comestibles y/o medicinales, aunque su recolección en áreas naturales protegidas, como Chipinque, está prohibida para conservar el equilibrio natural, acorde a lo establecido en la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Medio Ambiente de México.</p><p>Con el objetivo de fomentar una mayor comprensión de la diversidad fúngica presente, Chipinque cuenta con una guía de bolsillo para identificación de los hongos más comunes, que permite a visitantes, investigadores y entusiastas reconocer las distintas especies que habitan en el área. El autor de la guía es el M.A. Fabián Garza <em>(@fabiangarzag)</em>, especialista en la materia, quien recientemente ha publicado un libro con información más extensa sobre hongos de Chipinque a través del Fondo Editorial Nuevo León.</p><p>Los hongos también son <strong>recicladores del bosque:</strong> descomponen troncos caídos, hojas y frutos, devolviendo nutrientes al suelo y cerrando el ciclo de la materia orgánica. Sin ellos, la hojarasca se acumularía y los nutrientes quedarían atrapados, afectando la fertilidad del suelo.</p><p>Además, algunos hongos cumplen un papel como indicadores de salud ambiental. Su presencia o ausencia puede reflejar cambios en la humedad, calidad del suelo o niveles de contaminación.</p><p>La próxima vez que camines por Chipinque, detente un momento después de una lluvia y observa el suelo con atención: descubrirás que los hongos son mucho más que un adorno pasajero. Son ingenieros ecológicos, guardianes invisibles y narradores silenciosos de la historia del bosque.</p><p>Si logras identificar la presencia de hongos en tu visita a Chipinque ¡no dudes en fotografiarlos! Puedes compartir tus fotografías en la plataforma iNaturalist, con la cual podrás conocer las especies que habitan en nuestro país y el mundo, además de interactuar con científicos, aficionados, educadores o cualquier persona con interés en la naturaleza. Gracias al uso de iNaturalist, tus fotografías de hongos se agregarán automáticamente al proyecto <strong>“Hongos de Chipinque”</strong>, cuyo objetivo es conocer la diversidad fúngica que habita en el sitio.</p>
№ 001 · NOTICIAS Reserva Natural Chipinque
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Hongos de Chipinque: los guardianes invisibles del bosque
Ramiro Salinas Vázquez22 de agosto de 2025